Muy difícil realizar un ranking de las mejores películas
españolas de un año que nos ha dejado algunas joyas que pasarán a la lista de perlas
de nuestro cine. Pero he tenido que seleccionar once de esos largometrajes
dejando a otros en el limbo, como por ejemplo “Felices 140”, “Hablar”, “A
cambio de nada”, “B”, “Techo y comida” o “Murieron por encima de sus
posibilidades”, películas con algunos aspectos destacables pero que desde mi
punto de vista no llegan al notable.
Antes de comenzar con el ranking reconozco que aunque he intentado ver el
mayor número de películas hay algunas que se me han escapado, bien por su corta
vida en salas, porque ni siquiera se llegaron a estrenar en Zaragoza o porque todavía
no se encuentran en las plataformas digitales, tales como “Un día perfecto para
volar”, “A esmorga”, “La adopción”, “Los exiliados románticos”, “Isla bonita” o
“El rey de La Habana”, por citar solo algunas que de haberlas visto estoy
seguro que formarían parte de mis once favoritas.
10. UN OTOÑO SIN BERLÍN
Lo dije en una entrada anterior y lo volveré a repetir hasta el agotamiento:
2015 ha sido el gran año de las óperas primas. No recuerdo temporada en la que
tantos directores nóveles hiciesen películas tan destacables. “Un otoño sin
Berlín” es uno de los tres debuts que ha conseguido colarse entre mis once del
año por muchas razones: por una gran Irene Escolar en su primer papel
protagonista, por tratar un tema real como la vuelta a casa de los jóvenes
exiliados por culpa de la crisis, por algunas escenas tan simples como
conmovedoras como todas en las que sale Ramón Barea y por realizar una película
delicada y cercana donde el espectador tiene un papel protagonista como
constructor de la historia de cada personaje.
9. REQUISITOS PARA SER UNA PERSONA NORMAL
Sin duda la ópera prima de Leticia Dolera ganaría el premio a la película más
simpática, agradable y fácil de ver del año. Aunque le sobra un poco de azúcar
en cada uno de sus fotogramas y diálogos, “Requisitos para ser una persona
normal” es un gran homenaje a los diferentes y a los treintañeros perdidos en
la vida entre los cuales me incluyo. Una película que posiblemente guste a
todos en mayor o menor medida, y eso no siempre es fácil de conseguir en una
primera película.
8. MA MA
Vapuleada por la crítica, lo nuevo de Médem no sería nada sin el potencial de
Penélope Cruz, poderosa en cada plano y demostrando que en España se está como
en ningún sitio (cinematográficamente hablando). No será la mejor película del
director vasco y es cierto que tiene ciertos aspectos demasiado postizos y
dulcificados, pero entre la música de Alberto Iglesias, la siempre hipnótica
fotografía y las fantásticas interpretaciones logran salvar a la cinta de un
naufragio que la hubiese convertido en un telefilm de Antena 3.
7. NEGOCIADOR
La mejor película de Borja Cobeaga trata
un tema tan delicado como las conversaciones que el gobierno español mantuvo
con ETA hace ya diez años para lograr una solución al conflicto vasco. Con un espléndido
humor negro (la secuencia del restaurante con Secun de la Rosa es uno de los
mejores ”gags” que he visto en mucho tiempo) es de justicia destacar esta arriesgadísima
película como una de las mejores del año porque demuestra que se puede hacer
cine político desde todos los puntos de vista, por su extraordinario guión y
por sus excelentes interpretaciones, destacando sobre todas la de Ramón Barea
que demuestra una vez más por qué es uno de los más grandes actores de nuestro
cine.
6. TRUMAN
Si algo tiene “Truman” es a dos actores en estado de gracia, algo que seguro
habréis leído multitud de veces, que ya tuvo su reconocimiento en el Festival
de Cine de San Sebastián y que sin duda lo tendrá en los Goya del mes que
viene. Pero además supone la cumbre en la carrera de su director, Cesc Gay, que
construye una tragedia demasiado cotidiana de una forma magistral y sobre un
guión potente, tierno y encantador. Una película imprescindible que aspira a
todo en la carrera de premios que comienzan en esta noche con los Forqué.
5. LOS HEROES DEL MAL
Ha sido la última película española que he visto antes de realizar esta entrada
y se ha colado entre las cinco primeras posiciones. La que para mí es la mejor
ópera prima del año y tiene las mejores interpretaciones revelación masculinas
ha sido olvidada por los Goya de manera inexplicable. Que ni Jorge Clemente ni
Emilio Palacios estén entre los nominados al premio revelación y sí lo esté
Fernando Colomo es el gran sinsentido del año.
A medio camino entre “La naranja mecánica” (salvando las enormes distancias) y “Los
niños salvajes”, la primera película de Zoe Berriatúa es una valiente historia
sobre la adolescencia, la violencia y la venganza de tres jóvenes hartos del
mundo en el que viven. Una película muy arriesgada que atrapa desde el primer
momento a pesar de la dureza de algunas de sus secuencias.
4. ANACLETO, AGENTE SECRETO
Hace un par de años llegó a los cines una supuesta comedia llamada “Tres bodas
de más” en la que reconozco haberme dormido durante su proyección y cuya
interpretación protagonista (Inma Cuesta) llegó a colarse inexplicablemente
entre lo mejor del año según los académicos de cine. Jamás pensé que Javier
Ruiz Caldera se colaría en un ranking entre lo mejor del año, pero tras tres
primeras películas que rozaban el ridículo por fin ha dirigido un peliculón
trepidante y extraordinariamente divertido, lleno de gags de humor negro,
acción y efectos especiales que entretiene desde el primer minuto. No es la
mejor película del año pero es la única con la que me he reído, y eso para
alguien con la risa difícil como yo es digno de reconocimiento.
3. UN DÍA PERFECTO
Fernando León ha hecho un peliculón, con mayúsculas. Consigue hacer una
película bélica sin un solo disparo y centrándose en los problemas que la
guerra causa entre población civil, los que menos culpa tienen pero los que
siempre pagan las consecuencias. Aunque yo hubiese sido más feliz viendo un
reparto español consigue tejer una historia muy bien contada y con toques de
humor negro que relajan lo dramático de la situación. No es lo mejor de
Fernando León pero mantiene su esencia de cine social tan necesario en estos
tiempos.
2. NADIE QUIERE LA NOCHE
Coixet se ha superado. A mi alrededor tengo a muchas personas que no la
soportan y tengo que lidiar a diario con ellas, pero publicito su nueva
película con el eslogan “Id a verla, no parece de Coixet”. Una de las películas
más bellas del año, con una fotografía espectacular y una historia tan
incomprensible como real, donde la directora se aleja de ese cine pesado y
espeso al que nos tiene acostumbrados para regalarnos una película brillante
tanto en sus interpretaciones como en cada uno de sus fotogramas. Como leí en
una crítica en Cinemanía, “el frío polar le sienta muy bien a Juliette Binoche
y a Isabel Coixet”.
1. AMAMA - LA NOVIA
Este año tengo el corazón partido en dos. Por un lado corazón puramente vasco.
Por otro lado corazón aragonés. Una historia del norte frente a una historia
universal, una emocionante visión de la vida en Euskadi frente a la que
probablemente sea la mejor película del cine aragonés. Tras recapacitar y ser
consciente de que por motivos personales me sería imposible ser imparcial y
otorgar mi número uno a una de las dos, otorgo la cima de mi podio tanto a “Amama”
como a “La novia”.
La primera de ellas es la historia de cuatro generaciones de una familia del
norte, donde la tradición se enfrenta a la vida actual frente a la mirada muda
y escalofriante de la matriarca que observa como su familia se desmorona. La
segunda es arte puro; la película que, según muchos críticos, el propio Lorca
hubiese rodado, con toques de cine fantástico y musical y cautivadora desde el
primer momento gracias a unas actrices sublimes y a una Luisa Gavasa que se
sale de todos los parámetros.
Ambas comparten una fotografía impecable, una dirección artística insuperable y
las dos son las grandes razones para estar muy orgullosos del cine español de
2015. Que el 2016 nos traiga películas como estas.
 |
| Amparo Badiola y Luisa Gavasa, enormes en "Amama" y "La novia". |
|